Owau Owau Owau Owau

Comienza este año con intención

Comenzar el año con intención significa rendir antes de correr. En este blog te comparto cómo crear un Prayer Board y cómo esta práctica puede ayudarte a orar con fe, confiar en Dios y vivir agradecida, incluso antes de ver todas las respuestas.

Aloha!!! Por si es tu primera vez por aquí, soy Amy y quiero darte la bienvenida al primer blog del año 2026 en ‘O wau. Continuamos un año más en este journey.   Recomenzamos en 2025 y hoy seguimos caminando, creciendo y confiando en el mismo Dios fiel.

Este nuevo año llega con ilusión, expectativas e incluso con cansancio y muchas preguntas, pero quiero decirte algo desde el inicio: Dios no necesita que lo tengas todo claro para comenzar a obrar. Solo necesita un corazón dispuesto y una fe en movimiento.  Hoy quiero compartir contigo una práctica sencilla pero profundamente transformadora:  Prayer Board y cómo puede ayudarte a comenzar el año con intención, fe y esperanza.

¿Que es un Prayer Board?  Un Prayer Board es un espacio visual y espiritual donde colocas tus oraciones, anhelos, promesas bíblicas y recordatorios de quién es Dios y quién eres tú en Él.  No es un wishlist y tampoco un vision board secular o común y corriente. Es un acto de fe, es decirle a Dios: Aquí están mis cargas, mis sueños y mis procesos, te los entrego a ti.

¿Por qué comenzar el año con un Prayer Board? Porque muchas veces comenzamos el año llenos de metas, pero con vacíos de dirección espiritual.   Queremos organizar el calendario, fijar objetivos, metas y “hacer que funcione”, pero olvidamos algo esencial: alinear nuestro corazón y agenda con Dios y su propósito.

Un Prayer Board nos invita a hacer pausas, a escuchar y a reconocer que no caminamos este nuevo año solas. Nos recuerda que antes de correr, necesitamos rendirnos  y entregar.

Te cuento en una pequeña lista algunos de los beneficios cuando realizamos un Prayer Board:  

  • Te ayuda a orar con intención, no desde la prisa, sino desde la dependencia.

  • Te recuerda las promesas de Dios cuando llegan los días difíciles y la fe se siente frágil

  • Te ancla a la verdad cuando la ansiedad y otras emociones quieren tomar control y la mente se llena de ruido.

  • Te enseña a confiar en el proceso, no solo en el resultado, y a entender que Dios también obra en la espera y en su silencio. 

Comenzar el año con un Prayer Board no es tener todo bajo control, sino  reconocer quién sí lo tiene.

Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el Señor planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Este versículo es el corazón de ‘O wau y también una base perfecta para comenzar el año: confiando en que  aun cuando no entendemos el camino, Dios ya conoce el destino.

No hay una sola forma correcta de crear un Prayer Board.  Lo importante no es el formato, sino la intención de tu corazón. Aquí te comparto algunos ejemplos sencillos para que elijas el que mejor se adapte a ti:

  • Prayer Board físico: una cartulina, pizarra o cork board donde puedes pegar notas, versículos, fotos, sobres para oración y recordatorios. Ideal si te ayuda a ver todo de forma tangible.  Este es el que yo utilizo. Me ayuda a ver constantemente lo que estoy orando, a no olvidar y a reconocer con el tiempo cómo Dios va respondiéndome.Verlo a diario me recuerda que camino sobre oraciones contestadas.

  • Prayer Board en libreta o journal: perfecto si amas escribir. Puedes dedicar una o varias páginas a oraciones, promesas y agradecimientos, e ir regresando a ellas durante el año.

  • Prayer Board tipo Bible Journaling: integra tus oraciones directamente en tu Biblia, junto a los versículos que Dios usa para hablarte. Muy íntimo y personal.

  • Prayer Board digital: una nota en tu celular, iPad o computadora. Funciona muy bien si eres más visual o si necesitas algo práctico y siempre contigo.

Recuerda: no tiene que ser perfecto ni aesthetic. Tiene que ser visible.

¿Por qué Visible? Para que no olvides. Visible para recordar lo que oras. Visible para reconocer que caminas sobre oraciones ya contestadas. Antes de seguir, tómate un momento y pregúntate: ¿Qué oración hiciste en el pasado y estás viviendo hoy, pero quizá no te has detenido a agradecer? Si puedes, escríbela, nómbrala y agradécela. La gratitud también es una forma de adoración.

A continuación te voy a dejar unos pasos que me han ayudado a organizar mi prayer board: 

1. Ora antes de crear:  Antes de recortar, escribir o pegar, ora.  Pídele a Dios claridad, dirección y un corazón sensible para escuchar su voz. No le pidas solo cosas, pídele alineación con su propósito.

2. Divide tu board por áreas: Puedes usar una libreta, una cartulina, una pizarra o incluso una página de tu Bible Journal.  Algunas áreas que te sugiero son las siguientes:

  • Fe y relación con Dios

  • Salud física y emocional

  • Familia y amistades

  • Finanzas y provisión

  • Llamado, propósito y sueños/metas.

3. Escribe oraciones, no tan solo metas: Las metas pueden generar presión y  las oraciones generan dependencia de Dios.  Cuando escribes oraciones:

  • Reconocemos que no lo podemos todo.

  • Invitamos a Dios al proceso.

  • Aprendemos a esperar sin desesperar

Este paso te recuerda que no caminas sola ni en tus luchas ni en tus sueños. Las oraciones transforman metas, sueños, procesos y emociones.  

4. Incluye versículos y promesas:  La Palabra de Dios es la base que sostiene tu fe cuando las emociones fluctúan.  Es nuestra ancla. Los versículo nos sirven para :

  • Alinearnos con la verdad

  • Corregirnos cuando la mente miente

  • Y nos recuerda quién es Dios y quién eres tú en Él. 

Cuando no sabes qué orar, lee la Palabra.

5. Déjalo visible:  Este paso no es tan solo decoración y creatividad, es disciplina espiritual.  Ver tu Prayer Board constantemente:

  • Fortalece tu fe

  • Te ayuda a perseverar

  • Te recuerda agradecer

No para exigirte resultados, sino para recordarte que Dios ya está obrando.

6. No olvides agradecer: Caminamos sobre oraciones contestadas.  A veces pedimos y olvidamos agradecer. Pero la gratitud no es el final, es parte del camino. Mira tu Prayer Board y recuerda: ya estás viviendo respuestas que un día fueron oraciones con lágrimas. Hoy caminas sobre oraciones contestadas.  

Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18

Deja espacio para la gratitud:

  • Escribe oraciones contestadas

  • Marca promesas cumplidas

  • Agradece procesos, no solo resultados

Antes de culminar  este blog con una oración, quiero que recuerdes algo importante: tu Prayer Board no es una tarea que se completa, es un camino que se recorre poco a poco. Cada paso que hiciste, orar primero, escribir con intención, anclarte a la Palabra, mantenerlo visible y practicar la gratitud es una forma de decirle a Dios: Confío más en ti que en mis propias fuerzas y decisiones.  

No se trata de llenar un espacio bonito, sino de crear un altar diario donde tu fe pueda crecer, donde tus cargas tengan nombre y donde tu corazón aprenda a descansar. Al mirar tu Prayer Board, recuerda que no comienzas este año desde cero, comienzas desde la fidelidad de Dios que ya has experimentado.

Ahora sí, quiero que juntas hagamos una oración para este año porque nunca es tarde.

Señor, hoy pongo delante de ti este nuevo año. No sé todo lo que traerá, pero confío en que tú  estás en cada día. Enséñame a agradecer incluso antes de ver respuestas completas, a confiar en tu tiempo y a reconocer que camino sobre oraciones contestadas. Amén.

Este año, recordemos juntos que cada oración respondida merece gratitud y celebración. Caminamos sobre oraciones que ya son testimonios, y Dios sigue obrando en cada detalle de nuestro journey. Que tu Prayer Board no solo sea un espacio de peticiones, sino un recordatorio constante de su fidelidad y amor. Gracias por caminar este año con ‘O wau; continuamos juntas, creciendo, confiando y celebrando cada paso.

Con amor, Amy

Reminder:  Eres un propósito glorioso.

Read More
Owau Owau Owau Owau

Soy 1 de 1o y tambien soy Creacion Admirable

Soy 1 de 10: descubre mi experiencia viviendo con PCOS, los desafíos invisibles que trae y cómo la fe en Cristo me sostiene cada día. Una historia de lucha, esperanza y propósito para todas las mujeres que pasan por lo mismo.

Aloha, sabías que 1 de cada 10 mujeres vive con síndrome de ovario poliquístico o comúnmente conocido por sus siglas en inglés PCOS. Bueno, te cuento que  yo soy 1 de 10.   El PCOS no es solo un diagnóstico en un papel después de unos laboratorios; es una condición que toca el cuerpo, la mente y el corazón. Pero también ha sido un terreno donde Dios me ha recordado una y otra vez que mi identidad no está en ninguna estadística, ni condición, sino en lo que Él dice de mí. 

Este journey comenzó en plena adolescencia alrededor de mis 13 años, con dolores punzantes, ausencia de menstruación por periodos largos y sangrados excesivos e inesperados. A medida que pasaron los años, los síntomas aumentaron: fatiga constante, cambios hormonales, aumento de peso y una lucha con mi propio cuerpo que parece no tener fin.  En el  2019 enfrenté una temporada que parecía no acabar (en otro blog te lo cuento). Los médicos me decían que era el descontrol hormonal causado por el PCOS y que la solución era bajar de peso (como si fuera tan sencillo cuando la misma condición dificulta ese proceso), tomar hormonas y/o pastillas anticonceptivas, en fin, la misma historia triste y sin final.

Tenía el pensamiento constante de que había algo más. Visité un endocrinólogo reproductivo porque mi ginecólogo no tenía más opciones y, tras varios análisis y una biopsia, confirmó lo que el Doctor sospechaba: cáncer en el útero y luego en los ovarios, en otro blog te cuento más. Ese diagnóstico fue inesperado y en el peor momento en la cima de mi carrera profesional y cumpliendo metas junto a mi esposo, pero esto no definió quién soy en Cristo y para qué fui llamada. Sí, dejó huellas físicas y emocionales con las que todavía sigo trabajando y sanando, pero también abrió un espacio para ver la fidelidad de Dios en cada paso.

El PCOS no es solo un tema de ciclos menstruales irregulares. Es vivir con fatiga emocional y física, con la frustración de que el cuerpo no reacciona igual al ejercicio y a las dietas que el de otras personas, con la baja autoestima que producen los cambios en la piel y el crecimiento del vello facial.

También están los síntomas que pocos mencionan: la niebla mental, el temor constante de manchar la ropa en público, la inflamación que no se ve pero que duele. Ni hablar de sentir que el cuerpo no siempre responde en procesos biológicamente naturales, como la posibilidad de concebir al igual que el resto, lo que puede traer consigo frustración, infertilidad y pérdidas silenciosas difíciles de expresar. Son cargas emocionales que muchas veces se llevan en silencio, porque a veces no queremos seguir cargando a aquellos que están alrededor

A nivel social, todavía es difícil que el PCOS sea visto como una condición de salud seria. La falta de educación y de estudios científicos que respalden hacen que muchas veces se minimicen los síntomas o se reduzca todo al simple consejo de “bajar de peso”  La realidad es que no hay una cura definitiva, y cada mujer con PCOS enfrenta un camino distinto.. Pero esta condición es mucho más compleja y necesita comprensión, empatía y avances médicos que respondan realmente a las necesidades de quienes la vivimos. 

Recuerda siempre que una condición o situación no nos define. El PCOS puede afectar el cuerpo, pero no determina nuestra identidad, ni cancela los sueños que Dios ha depositado en nosotras.

En mi caminar, he aprendido la importancia de rodearme de personas que sean de apoyo. Mi esposo ha sido un regalo de Dios, recordando en los días difíciles que no camino sola. Tener una red de apoyo que valide lo que vivimos marca una gran diferencia. Y por encima de todo, he aprendido que mi valor no se mide por lo que logro con mi cuerpo, sino por lo que soy en Cristo. El PCOS puede hacerme sentir insuficiente, pero Dios me recuerda lo contrario:

Te alabo porque soy una creación admirable;
¡tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!
(Salmos 139:14)

Si tú también eres un 1 de 10, quiero decirte: no estás sola. Tal vez vivas con dolores que no se ven, con pérdidas que no puedes expresar, o con frustraciones que parecen no tener salida. Pero en medio de todo eso, recuerda que Dios te ve, te entiende y te sostiene. Eres amada, escogida y preciosa a Sus ojos. El PCOS puede ser parte de tu historia, pero no define tu destino. Tu vida tiene propósito, y en Cristo siempre hay esperanza.

En Owau creemos que aún en medio de diagnósticos, pérdidas y silencios, Dios sigue escribiendo historias de propósito y sanidad. Si eres 1 de 10, este espacio también es para ti.

Read More